Dieta No Lineal o restricción calórica intermitente

Los nutricionistas somos conscientes de que los pacientes no podrán perder peso a medio plazo, vía restricción calórica, es decir, limitando la ingesta de alimentos o incrementando el gasto energético sin control. Ambos procesos prolongados a lo largo del tiempo (déficit crónico de calorías) pondrán en marcha mecanismos compensatorios, de los que ya he hablado en alguna ocasión, pero que puedo resumir en: respuestas metabólicas, endocrinológicas y conductuales, adaptativas que acabarán impidiendo que la persona continúe perdiendo peso. Podemos denominarlo como “termogénesis adaptativa”.

Una estrategia que me gusta emplear en consulta es la restricción calórica intermitente (también conocido como dieta no lineal), que ayuda a mitigar esta respuesta adaptativa, aumentando la pérdida de peso en periodos posteriores de restricción energética. Es muy sencillo, a veces comeremos más, moviéndonos en entornos de normalidad absoluta en el balance calórico y en semanas concretas, cambiaremos el perfil dietético. Algunas opciones que existen son: ayuno intermitente, alimentación con restricción de tiempo, y pautas dietéticas. La capacidad de cada técnica de atenuar las respuestas adaptativas a la restricción calórica en variada. En mi caso, prefiero optar por modificar radicalmente la composición de macronutrientes, en semanas concretas o determinados ciclos, antes que recurrir al ayuno, por ejemplo.

En este post me estoy refiriendo a una estrategia clínica en la consulta para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad. No obstante, en el caso de que queramos diseñar un plan para mejorar la composición corporal de un sujeto en normopeso, (perdiendo grasa y ganando masa muscular, a ser posible), la respuesta adaptativa resultante a un balance calórico negativo, será similar a la de una persona con sobrepeso, es decir, una restricción calórica negativa prolongada con el tiempo, parará la progresión perseguida en individuos delgados y obesos, casi de igual forma.

Para intentar salir de este círculo vicioso (sigo una determinada dieta, no funciona, hago ejercicio físico, no adelgazo), podemos introducir periodos controlados de dietas muy normalizadas, en calorías e hidratos de carbono. Llegado el momento, siempre consensuado con tu nutricionista, incluso, llegar a introducir “descansos de dieta”. Antes de llegar a este punto, hay varias fases.

Ante un estancamiento en la progresión, normalizar protocolos dietéticos en ciclos de 7 a 14 días, puede ser muy interesante. En 2017, Byrne, N. y colegas, publicaron un artículo con el título: “Intermittent energy restriction improves weight loss efficiency in obese men: the MATADOR study“, que examinó si la restricción energética intermitente mejoraba la eficiencia de la pérdida de peso en comparación con la restricción energética continua y, de ser así, si la restricción energética intermitente atenuaba las respuestas compensatorias asociadas con el déficit calórico.

La propuesta de N Byrne era plantear la posibilidad de aprovechar los periodos de balance energético de menor impacto en la pérdida de peso real, para mejorar la eficiencia de la posterior pérdida de peso. Dicho de otro modo, se basó en investigaciones que apuntan a un estancamiento en la báscula debido a la termogenésis adaptativa, en periodos de 7 a 14 días, para modificar el protocolo dietético, normalizándolo en esta situación, al contrario que lo que se suele hacer en muchas situaciones clínicas (a un estancamiento en la báscula, le sigue una dieta mas restrictiva). Estudiaron 2 grupos. Por un lado, un grupo con restricción calórica continuada y en otro, restricción energética intermitente.

Veamos que pasó.

En líneas discontinuas, tenemos el grupo de control, restricción calórica continua. El grupo de intervención, fue sometido a una estrategia de dieta no lineal.

El seguimiento es a 2 años.

Conclusiones

a) Hacer una dieta restrictiva de forma crónica, tendrá un impacto limitado. Pasado un tiempo, el paciente volverá al peso inicial.

b) Introducir periodos de normalización (dietas sin déficit calórico y con cantidades normales de carbohidratos) podrá puntualmente detener la progresión del peso perdido, pero con el paso de las semanas, el paciente perderá más peso y recuperará menos cantidad de peso perdido.

Sentido común.

Fuentes,

  1. Byrne NM, Sainsbury A, King NA, Hills AP, Wood RE. Intermittent energy restriction improves weight loss efficiency in obese men: the MATADOR study. Int J Obes (Lond). 2018;42(2):129-138. doi:10.1038/ijo.2017.206